No soporto tener visitas en la casa. Y me siento mala persona por eso. Hay gente que tiene una especie de don para recibir a otras personas en su casa, atenderlos bien y todo eso. Pero yo no.
Tal vez es culpa de mi naturaleza antisocial. El asunto es que durante las útimas semanas he tenido visitas en mi casa, y fue horrible. Ni siquiera es que no me caigan bien, simplemente me siento invadida, siento que tengo poca intimidad, que ya no me puedo pasear casi en pelotas por mi propia casa, que no puedo levantarme a la hora que se me antoje, ni salir a donde quiera. En fin, todo eso se acabó, las visitas ya se fueron, pero me quedó el remordimiento de sentirme egoista y mala persona.
El Leñador (parte 1) - Un emprendor
Hace 3 meses.

